Amsterdam tiene un problema de percepcion. Una parte importante de los visitantes llega buscando especificamente el Barrio Rojo y los coffeeshops, y eso crea una reputacion que oscurece todo lo demas. Pero debajo de eso hay una ciudad extraordinariamente rica: en arte, en historia, en arquitectura, en comida, en esa particular mezcla de tolerancia y pragmatismo que hace que vivir aqui se sienta diferente a vivir en cualquier otro lugar de Europa.
Los museos que realmente importan
El Rijksmuseum es uno de los mejores museos de Europa, y no una afirmacion exagerada. La coleccion del siglo XVII holands — Rembrandt, Vermeer, Frans Hals — es de una calidad que resulta dificil de procesar si no estas preparado. Dedica al menos tres horas y no intentes verlo todo: elige dos o tres salas y quedate en ellas de verdad.
El Stedelijk, dedicado al arte moderno y contemporaneo, tiene una coleccion que pocos conocen fuera de los circulos especializados y que incluye piezas de Matisse, Mondrian y Malevich que cambian la forma de entender el siglo XX. El Van Gogh Museum, ademas, es uno de esos lugares que no decepciona aunque ya hayas visto las obras en reproducciones: ver los originales en persona es una experiencia completamente diferente.
Los barrios que no salen en los mapas turisticos
El Jordaan, justo al oeste del centro historico, es el barrio donde quiero vivir en Amsterdam. Canales mas pequenos que los principales, casas del siglo XVII ligeramente inclinadas sobre el agua (se hundian porque la ciudad esta construida sobre madera enterrada en el fango), tiendas independientes de libros y discos, mercados de sabado, restaurantes holandeses clasicos que no existen en el centro porque alli ya nadie los necesita.
El De Pijp, al sur, es mas contemporaneo: inmigracion, restaurantes de todo el mundo, el Albert Cuyp Market — el mercado callejero mas grande de Holanda — y una vida nocturna de barrio que es la antitesis del turismo del Barrio Rojo.
"Amsterdam tiene una escala perfecta para el viajero: lo suficientemente grande para que siempre haya algo nuevo que descubrir, lo suficientemente pequena para que todo sea accesible a pie o en bicicleta."
La bicicleta no es opcional
Amsterdam tiene mas bicis que personas. El sistema de carriles bici es tan completo que moverse en coche o incluso en metro resulta innecesario y a veces mas lento. Alquila una bicicleta el primer dia, aprende rapido las normas (el carril bici tiene preferencia absoluta sobre los peatones que se metan sin mirar), y usa ese medio para todo el resto de la estancia. La ciudad se entiende completamente diferente desde una bici que desde un autobas turístico.
Donde comer bien: La cocina holandesa clasica (stamppot, haring, stroopwafels) vale la pena probar aunque no sea la mas elaborada del mundo. Pero Amsterdam tiene una gastronomia de inmigracion excepcional: indonesa (herencia colonial), surinamesa y turca en particular. El restaurante Blauw en Plantage Middenlaan para rijsttafel indonesa, y los puestos de haring en cualquier esquina del centro para una experiencia realmente local.